7 Agosto 2017 Moda

Cómo conciliar y no morir en el intento

Por Rocío My Mini Ladies
Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestEmail this to someone

Decían en una película que la cabeza de una madre trabajadora es como la torre de control de un aeropuerto. ¡La verdad es que yo nunca me hubiera imaginado controlando a la vez tantos aviones volando! Pero ahora mismo, no podría concebir mi día a día de otra manera.

No soy ninguna experta en organización diez: soy una mamá real de tres niñas que, además, adora su profesión y nunca ha querido renunciar a ella. Os voy a explicar cómo me organizo y algunos trucos que a mí me sirven para llevar a cabo esa difícil tarea que es la conciliación y no morir en el intento:

Elegir siempre es renunciar

El primer truco es aceptar que cualquier elección supone una renuncia. No se puede llegar a todo. Si estás más tiempo en la oficina, estás menos tiempo con tus niños. Si estás a la salida del colegio, no puedes dar citas a esa hora. Y no pasa nada. Cuando estaba embarazada de ocho meses de Martina, mi primera hija, aposté por mi familia. Elegí menos seguridad profesional, más riesgo y menos ingresos… decidí ser mi propia jefa. Ser emprendedor y autónomo no es fácil porque el trabajo que no hago yo no me lo hace nadie, pero me permite organizarme. Así que mi consejo es que, si quieres estar con tus niños, busques la opción que mejor se adapte a tu profesión y ELIJAS cómo hacerlo.

Tiempo de calidad y mindfulness

Cuando estoy con mis hijas, estoy con ellas al 100%. Cuando atiendo mi trabajo, lo atiendo 100%. Mis niñas se merecen toda mi atención y mi trabajo exactamente lo mismo. Aunque siempre hay excepciones, no trabajo cuando estoy atendiendo o jugando con las niñas. No te obsesiones con estar mucho tiempo sino con que, el tiempo que estés, sea de diez. Interesarse por su día, saber con quién jugó, con quién se peleó, qué fue lo peor y lo mejor, si aprendió algo nuevo… o simplemente hacerles reír sin parar durante 15 minutos hace que concilies más que cinco horas de “presencia” mientras miras Instagram.

Cómo pasar del trabajo a la puerta del colegio sin inmutarse

En el despacho tengo tres pares de zapatos de tacón, así que muchos días voy en deportivas o en Ugg y me cambio allí para luego salir volada al cole. En el coche llevo batidos, galletas, chuches y hasta algún premio, para poder llevárselo a la salida del cole sin pasar por casa.

Rellenando huecos

Siempre hay “tiempos muertos”. Diez minutos esperando a que las niñas salgan del colegio, un receso mientras cenan viendo un vídeo, ese rato en que les acompaño mientras se duermen cuando ya están en la cama… todo me vale para contestar un correo urgente de un cliente, pedir una cita online del pediatra, doblar unos uniformes, redactar un escrito rápido, planear el menú de la semana o avanzar con un interrogatorio. Que el tiempo cunda es mi obsesión.

El bebé lleva vestido de playa de TOUS Baby que puedes comprar aquí

Enseña a tu familia el valor de tu trabajo

Martina, que ya tiene 4 años, es consciente de lo importante que es para mí mi trabajo y lo respeta de una forma que me resulta increíble para su edad: se queda en silencio mientras hablo con un cliente, es capaz de esperar a que “¡conteste esto y listo!”, pregunta si puede pintar en ese papel… yo no se lo he enseñado. Simplemente, me ven hablar bien de mi profesión, ven a mamá ilusionada con su día a día y escucha cosas alegres sobre mis logros. Cuando jugamos a “lo mejor y lo peor del día”, siempre les hablo de algo “profesional” (a su medida, ¡¡claro!!) para que ellas entiendan lo que hago mientras ellas trabajan en su cole. Mi marido también es muy consciente de ello, me apoya y me respeta. Eso sí, hay algo que todos tienen claro: mi trabajo es importante pero ellos lo son mucho más.

Haz visible tu maternidad, los niños son el futuro

El problema de las mamás profesionales es que, muchas veces, nos da vergüenza decir que nos gusta ser madres. En la sociedad hay un gran poso machista que aún hoy nos hace creer que la profesional que es madre, ya no es tan profesional. Hay que hacer visible la maternidad y la conciliación: decirle a un compañero que tu niño está malito y has pasado mala noche, explicarle a un cliente que no puedes quedar antes de las 9:30 porque llevas a tus hijos al cole, pedir a un jefe una tarde porque tienes una función de danza en lugar de inventar una excusa por el qué dirán, entender a esa empleada que quiere salir un día antes porque es el cumpleaños de su hija… En mi despacho tengo una zona para niños con cuentos, pinturas y pegatinas. No solo es para los niños de los clientes, también es para las mías. Soy abogada, sí, pero mi mayor licenciatura es la de mamá.

Las niñas visten camiseta de playa Swim Face roja y azul y short de TOUS Baby

 Puedes seguir a Rocío y a su familia en su cuenta de Instagram.

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *