8 Mayo 2017 Moda

Lo mejor de nuestro año de piscina

Por Marta Sanabria | @mumandhome
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Alma lleva gorrito de playa, bañador y short de la colección de baño de TOUS Baby
Hace ya varios meses os contaba por aquí cómo estaba siendo nuestra experiencia en las clases de piscina y los maravillosos beneficios de esta actividad para mi pequeña. Hoy quería explicaros cómo está siendo este segundo año, los ejercicios que trabajamos y cómo se ha ido reforzando nuestro vínculo en el agua.

En este segundo año seguimos con los mismos rituales a la hora de entrar y salir del agua. La música y las canciones con ‘coreografía’ siguen siendo un elemento principal de las clases. Continuamos haciendo inmersiones, pero ahora son ellos quienes muchas veces se tiran al agua o nos piden tirarse por el tobogán.

También hacemos inmersiones conjuntas madre-hija y empiezan a soltarse con brazos y piernas en distancias cortas, especialmente si es mamá quien espera al otro lado. En esta fase trabajamos mucho algunos ejercicios como la entrada y salida del agua, los desplazamientos laterales en el borde de la piscina y el equilibrio tanto en el agua como encima de la colchoneta.

Es realmente alucinante ver cómo se mueven estos pececillos en el medio acuático, pero lo verdaderamente bonito es ver sus sonrisas y lo bien que se lo pasan.

Alma es una bebé de quince meses con mucho carácter. Nos hace saber en cada momento lo que le quiere y lo que no, por supuesto también en el agua. A ella lo que más le gusta son los movimientos rápidos, ‘volar’ por los aires y jugar con los demás niños. Sus canciones preferidas son ‘El lleó no em fa por’ y ‘La mona en el terrat’, con las que baila sin parar.

¿Y este verano qué? Pues si el año pasado, con medio añito, Alma ya disfrutaba en la piscina de casa y en la playa, este promete venir cargado de emociones y aventuras. Hay quien opina que llevar a los niños tan pronto a piscina es peligroso porque pueden perder el miedo al agua y querer lanzarse como locos. Otros, por el contrario, pensamos que es muy bueno que conozcan el medio y se desenvuelvan bien. Y es que las que tenéis hijos sabréis que lo que más les suele llamar la atención a los niños es, precisamente, lo desconocido.

Puedo decir que estoy más que contenta con esta actividad. El momento más feliz de las dos en el agua es comernos a besos mientras nadamos abrazadas. Hemos creado un vínculo tan precioso que me emociono sólo de pensarlo.

Puedes seguir a Marta en su blog Mum & Home.
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